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La
imagen del Divino Niño Jesús, que habría de constituirse más luego en
el alma de un pueblo, en su sol de gloria, en fuente inagotable de
misericordia, en lazo de unión para la colectividad Escuqueña y con su
sonrisa señalarle sus rumbos de fe, esperanza y bienestar, vino a
Gibraltar por allá en los años de 1610 a 1611, traída por la familia GUANCHEZ Y CERRADA, procedente de León, en España. Esta familia, como
tantas otras, se encaminó a Gibraltar y allí se estableció en vista de
la importancia de la zona al sur del Lago de Maracaibo, tanto para la
agricultura, como para la ganadería y la pesca y por su abundancia de
agua permanente por doquiera.
Como gente de trabajo y que vino con lo intención de efectuar labor
progresista, digna y ejemplar, muy luego fundó un extenso y rico fundo
agrícola en aquellas fértiles tierras. Este fundo, aún en plena
prosperidad, fue abandonado a causa de la vida de zozobra determinada
por las andanzas de los indios quiriquires, los mismos nativos que
desde 1591 en que Gonzalo de Piña Lidueña fundara a Gibraltar no
cesaron de molestar a los colonizadores, a los forasteros como ellos
los llamaban. Llegando al extremo en éstas sus andanzas, se alzaron en
1690 y en 1915, y en esta última oportunidad: 19 de noviembre de dicho
año, obrando de improviso, aprehendieron mucha gente, matando otra
tanta, entre ellos al Capitán Delgado, secuestrando una hija del
valiente capitán español, quemaron la totalidad de las casas de la
población, a excepción única de la casa de habitación de dicho
Capitán, donde se había refugiado un grupo de familias y donde,
precisamente, se encontraba la Sagrada Imagen del Dulce Nombre de
Jesús a quien le estaba reservado más luego ser eje espiritual del
pueblo de Escuque.
Se hizo notorio y muy significativo, casi milagroso, que se salvara
dicho casa del devorador incendio, así como las personas que en ella
se habían refugiado. Se tomó esta feliz circunstancia como especial
favor del Niño Jesús; así como lo asentaron de corazón todos los
favorecidos, y todos los vecinos que por otros medios lograron escapar
de aquella ola de terror y de muerte.
Este sensible suceso originé la separación de la familia Guánchez y
Cerrada de Gibraltar; se encaminé a Barinas, con la disposición de
establecerse allí, e improvisadamente resolvió enrumbarse a Escuque,
donde se radicó por
espacio de los años 1615 a 1626 en que se ausenté,
según las crónicas, para Santo Domingo o se regresó a su Patria.
Siguiendo la tradición histórica, Fray Juan de Casiana, estuvo en
Escuque en visita a la familia Guánchez y Cerrada y a la preciada
Imagen del Dulce Nombre de Jesús, siendo su presencia y su bondadosa
intervención de fuerte y oportuna importancia para que la familia
Guánchez y Cerrado, atendiendo al vivo clamar de las habitantes de
Escuque y en un acto de alto valor, de abnegación, de generosidad
ilimitada, y aún entre lágrimas, y profundo sentimiento, fustigado su
pensamiento por recuerdos imborrables, consintiera o autorizara
definitivamente el traslado de la venerada Imagen del Dulce Nombre de
Jesús a la casa acondicionada especialmente para rendirle Culto
público, casa ésta a que ya se ha hecho mención; primer monumento de
piedad levantado en Escuque; de fervor cristiano y de elocuente
homenaje de amor al Dulce Nombre de Jesús.
La fecha clásica de la cristiandad en Escuque es el 14 de enero de
cada año, fecha dedicada a exaltar la gloria del Dulce Nombre de
Jesús. Es esta fecha en los anales de Escuque algo que sirve de lazo
de unión entre todos los escuqueños dispersos por todo el ámbito
nacional; se puede afirmar categóricamente que en esta fecha todo
escuqueño ausente tiene un recuerdo para su querida tierra natal.
SERENATA AL NIÑO JESÚS
UNA SERENATA PARA TI
QUE BONITO ES HACER
PUES LOS VERSOS VAN SALIENDO
COMO PÁJAROS AL VUELO
PORQUE EN TI SE REFLEJA LA LUZ
EL AMOR, LA VERDAD Y EL ANHELO
LA ESPERANZA Y EL PERDÓN
Y EL CARIÑO VERDADERO.
ESCUCHA ESTA CANCIÓN
NIÑO JESÚS Y DESPIERTO DEL SUEÑO
AL PIE DE TU BALCÓN
TE CANTAMOS OH PEQUEÑO
Y EN CORO MELODIOSO
COMO TRINAR DEL CIELO
TE RENDIMOS HONOR
TE RENDIMOS HONOR
TUS HIJOS ESCUQUEÑOS (bis)
Compositor: Letra y Música
Hugo Esteban Sánchez Carrasquero
Himno
y Escudo
Ateneo
Artesanos
Tradicionesy Fiestas
Gastronomía
Museos y Talleres
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