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Salvador
Valero.
"El Escuque que se
fue"
"El Escuque que tuvo su Templo Colonial,
ese Templo de cal y canto
piso de ladrillo de tierra cosida
como sus tejas que cubrian su techo
puertas con chapas o molduras de bronce
molduras que un día encontré
arrumbadas debajo de un basurero
en la casa cural,
Templo colonial
que fué victima de una junta
y un cura, que no tuvieron
piedad histórica para perdonar
aquella reliquia colonial.
frente a aquel templo colonial
que mirara para una plaza
cubierta de grama
alli se reunía la Banda de música
de los Carreños
Los Carreños con Ausencio Majin
El tamborero
Antonio Ramirez el platillero
y el Sacristan con un monaguillo
esperando que fueran la hora de
las doce del dia
para dar los tres repiques
con aquellas campanas fuertes y alegres
que sufrieron su abandono
como la cruz de hierro y la veleta
del mismo campanario...
Tenian sus bien surtidos de dulces
vidrieras protejidas con tramadas
hileras de clavos,
en el otro extremo la infaltable
Pipa para el guarapo
encerrada con baranda de madera
con su llave y su vaso grande
colocado en una bandeja.
Se fueron con Escuque
esas pulperías con la serie de
fruteros que los muchachos
de esos tiempos teníamos
con la esperanza de unos sentavos
de los fruteros que colgavan de la pared
también se fueron las ñapas
se fueron esas pulperías
donde los muchachos de los campos
vendíamos las libras de café pilado
los huevos y las cuajadas frescas
para comprar la panela la sal
y el chimó...
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